sábado, 3 de mayo de 2008

Cuando entré en la Academia Jedi me dijeron que cada noche debía meditar para estar en armonía con la Fuerza. Y yo lo intentaba, todas las tardes agotada de darle al sable de pega que nos daban me sentaba en mi cuarto cerraba los ojos tan fuerte como podía y meditaba. Al día siguiente no notaba la diferencia, pero yo llegaba a mis lecciones orgullosa por estar en armonía con la Fuerza.

Ahora que soy mayor la Fuerza me habla, y a veces, yo también le hablo a ella y consigo resultados asombrosos, porque desde que medito y reflexiono sobre lo que hago cada día, consigo estar en armonía conmigo misma, y creo que, en definitiva, eso es estar en armonía con la Fuerza.

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