jueves, 25 de diciembre de 2008

Este es un ejemplo del programa de intercambio intergaláctico, este chaval era un alumno aventajado.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Viaje al sistema Tosh-Kanna

Los Jedi también viajan. De hecho es un deber que tenemos. Movernos por la galaxia, porque a veces, nos encontramos con seres interesantes, dignos de estudiar, nuevos parajes que admirar, y en pocas ocasiones, encontramos nuevos fichajes para nuestra academia. Mi maestro me mandó a un sistema llamado Tosh-Kanna, donde se suponía que iba a trabajar en un campo de explotación de recursos históricos: “te vendrá muy bien para tu formación” me dijo; una de nuestras obligaciones es la obediencia a nuestros mayores, así que hice el equipaje y me dispuse a salir. Se unieron a mí tres padawan más, y juntas conseguimos un transporte, con varias escalas, que nos llevó hasta el Sistema Tosh-Kanna, como siempre las naves nunca llegan cuando está planeado, así que tardamos un día en llegar a nuestro destino. Allí un grupo del campo de explotación nos fue a recoger para comenzar las jornadas de trabajo. Para mi sorpresa había obreros de muchas partes de la galaxia, se notaba por el acento. Todos tratábamos de hablar la lengua local, a algunos les costaba más que otros.

Estuve allí tres semanas, y tengo que admitir, que aunque al llegar tenía mis dudas, ya que al principio no nos recibieron muy bien, puede que por nuestros lazos con los Jedi, la experiencia fue enriquecedora, ya que conseguí aprender mucho, y pude ver, cómo la Fuerza llega a todos los sistemas de la galaxia.

lunes, 19 de mayo de 2008

Hace un par de días decidí salir, me dijeron que había un evento de habitantes de otros planetas, que todos ellos se reunían y pasaban un rato juntos mirando novedades del mercado de objetos de colección, cantaban a coro canciones en una lengua desconocida para mi (cuando les escuché eché de menos a 3PO)
Llegué allí y comencé a observarles con curiosidad, ellos no reparaban en mi, era como si yo no estuviera, cosa que nunca me había pasado, ya que a donde van los Jedis siempre atraen las miradas (será por el sable). El caso es que enseguida me di cuenta de por qué era, al fondo, junto a la gente que cantaba en lengua extraña, estaba la razón. Algunos caballeros Jedi estaban allí haciendo una demostración, unos iban con la túnica y la capa, otros iban algo más discretos.
Al principio, cuando pensé en ir, creí que estaría fuera de lugar, los Jedis no suelen ir a esas cosas, pero cuando fui me alegré mucho de haber decidido aparecen en aquel pabellón, ya que pasé un rato estupendo, rodeada de gente divertida y con ganas de reírse y pasarlo bien, y parece que la voz corrió en la orden, ahora los Jedis... también van al expomanga...

sábado, 3 de mayo de 2008

Ser Jedi es complicado. Desde que eres un niño te dicen que tienes que controlarte, que no puedes dejarte llevar, tienes el poder de arrancarle la cabeza a un tipo, aunque se lo merezca, pero no puedes hacerlo, porque eres un Jedi. Intentas que la cosa no se te vaya de las manos, respiras, cuentas hasta diez... vuelves a contar hasta diez...

El otro día, en el lugar donde trabajo (sí, soy Jedi y además trabajo, los tiempos que corren así lo exigen) una buena mujer se dirigió a mi: “señorita, ¿me orienta?” me doy la vuelta (“ sí mire, detrás de usted está el norte”) y con mi mejor sonrisa le contesto: “dígame”. De momento todo iba bien, sin problemas.
-¿Qué necesita?- le pregunto educadamente

-Pues no lo sé

Bien... esto ya es mala señal, ¿cómo quiere que la ayude si no sabe lo que quiere? bueno, vamos a ver, seguro que esto mejora (y vaya si mejoró)
-Soy profesora- (y yo Jedi... ¿y?)-y quería algo para las clases

-Algo ¿como qué?

-Películas

-Ah, pues están aquí, en DVD ¿busca alguna en particular?

-Un poco de todo

-Bueno, pues aquí los documentales, los dibujos animados, las películas

-Ya, pero es que son para los niños

-Pues las películas de niños están aquí

-Pero no son tan niños

-Las otras están aquí

-Pero eso no es lo que quiero
Llegados a este punto ya me entraron ganas de mandar a la señora a recoger estiércol de bantha al desierto de Tatooine.
-¿Y qué es lo que quiere?

-Pues algo para las clases.

-(uno, dos, tres, cuatro...) Para lecciones concretas tenemos estos documentales cortos sobre temas determinados

-No eso no lo quiero
Respirando, y contando ya por el 124, le selecciono algunas películas y se las enseño.

-¿Y si cuando las vea no me gustan las puedo cambiar?

-Pues no, porque al estar abiertas no se pueden cambiar.

-Ya bueno, pero es que como no me estás orientando nada y no sé si lo que me voy a comprar me conviene.

(125...126...127...) -¿Ve a ese señor? Él lleva más tiempo aquí que yo, le pregunta a él.
Al rato, reaparece la misma mujer, muy resuelta con una torre de películas para pagarlas. Poco a poco voy cobrando todo y entonces me dice:

-Me las mandas al colegio, estos son los datos, y me da un papel

-Vale, entonces a la cuenta se añaden los gastos de envío

-¡¿Cómo?! ¿Vas a cobrarme los gastos de envío? Pero si es para un colegio

-¿Y? (1256...1257...1258...)

-Bueno, bueno-se coloca el bolso-¿y qué me vais a regalar?

-¿Perdón? No voy a regalarle nada

-¡¿Pero si en todas las librerías me regalan algo?!

(Pues qué suerte tiene) –Pero es que yo no puedo regalarle nada.

-Bueno, bueno, pero que sepan que me voy muy descontenta...
Me he dado cuenta de que aunque seamos Jedi a veces hasta el maestro Yoda perdería los papeles.

Cuando entré en la Academia Jedi me dijeron que cada noche debía meditar para estar en armonía con la Fuerza. Y yo lo intentaba, todas las tardes agotada de darle al sable de pega que nos daban me sentaba en mi cuarto cerraba los ojos tan fuerte como podía y meditaba. Al día siguiente no notaba la diferencia, pero yo llegaba a mis lecciones orgullosa por estar en armonía con la Fuerza.

Ahora que soy mayor la Fuerza me habla, y a veces, yo también le hablo a ella y consigo resultados asombrosos, porque desde que medito y reflexiono sobre lo que hago cada día, consigo estar en armonía conmigo misma, y creo que, en definitiva, eso es estar en armonía con la Fuerza.