Los Jedi también viajan. De hecho es un deber que tenemos. Movernos por la galaxia, porque a veces, nos encontramos con seres interesantes, dignos de estudiar, nuevos parajes que admirar, y en pocas ocasiones, encontramos nuevos fichajes para nuestra academia. Mi maestro me mandó a un sistema llamado Tosh-Kanna, donde se suponía que iba a trabajar en un campo de explotación de recursos históricos: “te vendrá muy bien para tu formación” me dijo; una de nuestras obligaciones es la obediencia a nuestros mayores, así que hice el equipaje y me dispuse a salir. Se unieron a mí tres padawan más, y juntas conseguimos un transporte, con varias escalas, que nos llevó hasta el Sistema Tosh-Kanna, como siempre las naves nunca llegan cuando está planeado, así que tardamos un día en llegar a nuestro destino. Allí un grupo del campo de explotación nos fue a recoger para comenzar las jornadas de trabajo. Para mi sorpresa había obreros de muchas partes de la galaxia, se notaba por el acento. Todos tratábamos de hablar la lengua local, a algunos les costaba más que otros.
Estuve allí tres semanas, y tengo que admitir, que aunque al llegar tenía mis dudas, ya que al principio no nos recibieron muy bien, puede que por nuestros lazos con los Jedi, la experiencia fue enriquecedora, ya que conseguí aprender mucho, y pude ver, cómo la Fuerza llega a todos los sistemas de la galaxia.